Dimensión Diocesana de Protección menores y Adultos Vulnerables.
Una respuesta sinodal desde el II Plan Diocesano de Pastoral 2024–2029
En fidelidad al II Plan Diocesano de Pastoral 2024–2029 de la Diócesis de Tampico, que nos llama a ser una Iglesia sinodal en comunión, participación y misión, reconocemos con humildad y profundo dolor que, a lo largo de la historia, se han presentado situaciones que han herido gravemente a menores y adultos vulnerables.
Estos hechos, que claman al cielo, contradicen el Evangelio que anunciamos y nos exigen una conversión pastoral permanente, como lo propone nuestro II Plan Diocesano de Pastoral. En sintonía con el llamado de la Iglesia universal y las disposiciones del Papa Francisco, quien en 2014 instituyó la Pontificia Comisión para la Tutela de Menores; nuestra Iglesia particular bajo la guía del IV Obispo de Tampico Mons. José Armando Álvarez Cano, ha dado un paso firme y esperanzador y en Sintonía con el Santo Padre ha decretado con fecha del 28 de febrero de 2020 la Dimensión Diocesana de Protección menores y Adultos Vulnerables.
Esta Dimensión nace del espíritu del Plan, que nos impulsa a construir una Iglesia compasiva y corresponsable, capaz de hacer visible el Reino de Dios en nuestra sociedad.
Desde la espiritualidad de comunión uno de los valores fundamentales del Plan es buscar propiciar ambientes seguros en todas nuestras estructuras pastorales, para que los niños, adolescentes y adultos vulnerables que nos son confiados puedan crecer y desarrollarse integralmente.
En coherencia con el Modelo Operativo del Plan, la Comisión Diocesana, actuando de manera delegada y siempre bajo la autoridad del Obispo diocesano, propondrá medidas concretas para garantizar la seguridad en parroquias, seminario, colegios, universidad y demás instituciones eclesiales. Asimismo, promoverá protocolos claros, formación preventiva y acompañamiento pastoral, fortaleciendo la cultura del cuidado y la corresponsabilidad.
Fieles al objetivo general del II Plan Diocesano de Pastoral es hacer visible y posible la presencia del Reino de Dios, esta Dimensión no sólo buscará prevenir situaciones de abuso, sino también brindar acompañamiento integral a quienes hayan sufrido maltrato, ofreciendo escucha, orientación y apoyo para la sanación de sus heridas, colaborando además con la justicia cuando sea necesario.
De este modo, la Iglesia que peregrina en Tampico reafirma su compromiso de ser verdaderamente una casa segura, una familia que ama, protege y cuida; una comunidad que, iluminada por el Espíritu Santo, camina en conversión constante para que ningún pequeño vuelva a sentirse solo, ignorado o desprotegido.
Así, en comunión, participación y misión, seguimos anunciando la alegría del Evangelio con coherencia y responsabilidad, construyendo una Iglesia sinodal donde la dignidad de cada persona, especialmente de los más pequeños, sea siempre respetada y defendida.
SER
Estructura diocesana de la Comisión de Solidaridad Intraeclesial que concientiza, previene, forma e implementa protocolos para evitar el abuso de poder, conciencia y sexual, de algún menor o persona
vulnerable.

QUEHACER
1. Promover la cultura de la prevención y formación a los fieles laicos y consagrados de la Diócesis de Tampico.
2. Atender las denuncias con la máxima responsabilidad institucional.
3. Acompañar a las víctimas para brindarles apoyo humano, espiritual y psicológico conforme a los principios de proporcionalidad y necesidad, así como al indiciado.
4. Comprobar el cumplimiento de la ley canónica y civil por parte de las instancias responsables en los casos denunciados.
5. Trabajar de manera integrada en el desarrollo de sus programas con las demás dimensiones de la comisión.
6. Conformar y/o acompañar corresponsablemente a su equipo según sea el caso. Mantener una comunicación abierta y estar al
tanto del desempeño de sus integrantes, proporcionándoles apoyo para impulsar el logro de sus objetivos.
7. Facilitar en concordancia con su comisión los recursos humanos, materiales, tecnológicos e información a su equipo para conseguir resultados colectivos.
8. Proporcionar a los decanatos, parroquias, Seminario, casas de formación, institutos religiosos y educación católica los subsidios pastorales adecuados.
9. Participar en el desarrollo e implantación del PDP, alineando sus programas y objetivos.



